El más Grande
Lo nuestro fue amor a primera vista. Yo siempre fui su favorito y él -sin ninguna duda-, el mio. Desde el primer día.
Siempre lo he visto como alguien esencialmente honrado, un pacificador-conciliador, alegre, inteligente, educado, sutil muy sutil, diplomatico, generoso con todos -especialmente sus amigos – y sobre todo, humilde. Y lo sigue siendo. Y lo sigo viendo así. Un maestro. El mejor de los posibles. Para mi, el unico quizá.
Cumplidas nuestras bodas de plata, veo el ocaso en su vida como una vela que se apaga.
Hoy no me preocupo la oscuridad que dejara a su alrededor y recorde el mejor capitulo de mi infancia al volver a compartir una tarde con él. Las secuelas del Alzheimer -su muculo más preciado- son más que evidentes, y no le ha impedido darme otra lección. ¿La última? Quién sabe..
Estabamos paseando mientras departiamos con la pasión que nos caracteriza. Un silencio prolongado. Uno de esos tan nuestros. Tuve la impresión de que era como el descanso de un Nadal vs Federer, y es que como los buenos jugadores, nos obligamos a bajar -dialecticamente- a la red, explotando cada argumento y retorciendo todo lo posible cada contestación.
En la reanudación, él se arranca con un pelotazo a la grada… “¿Qué quieres decir? no se a que te refieres..” -devuelvo desde el fondo de la pista-. Silencio de nuevo. Mirada perdida en el horizonte, ¿mente en blanco?, yo se que no..y de la nada, revés del maestro: “Tú ya sabes de lo que estamos hablando..”. Ah! amigo, nobleza obliga porque el que tuvo, retuvo.
Desconcertado, busco su mirada pero encuentro una confesión: “Hoy tengo un mal día, no soy capaz de explicarme”. Luchada con maestria la última bola, los buenos jugadores reconocen humildemente su error.
Quien ha sido grande, se derrumba con esa misma magestuosidad, como el señor que es. Y es que lesionado para siempre, todavía es capaz de colarme un puntazo, aun mandando la bola a la grada. Nunca bajara de mi altar semejante raqueta de oro.
Aunque no lo sepas -y no seas capaz de apreciarlo- y nunca leas este blog, el partido -una vez más- lo ganaste tú.
Solo le pido a Dios, que no haya sido nuestro último Gran Slam, Maestro.
Marzo 2, 2008 at 7:21 pm
Tu mensaje ha hecho que no una, sino varias lágrimas hayan estado rodando por mis mejillas desde las primeras hasta la última linea, la cual he tenido que leer dos veces porque tenia los ojos enlagrimados.
No tengo palabras
Marzo 2, 2008 at 7:37 pm
http://www.tu.tv/videos/el-hombre-con-7-segundos-de-memoria-2005
Considero interesante este video porque hace reflexionar y creo que se asemeja a lo que podrian sufrir muchas de las personas que padecen alzheimer.